martes, 6 de octubre de 2009

los misterios del rosario




Misterios Gozosos

(se rezan los lunes y sábados)


1°.- La Encarnación del Hijo de Dios.
2°.- La Visitación de Nuestra Señora.
3°.- El Nacimiento del Hijo de Dios.
4°.- La Presentación del Niño en el Templo.
5°.- El Niño perdido y hallado en el templo.

Misterios Luminosos
(se rezan los jueves)

1° El Bautizo de Jesús en el Jordán.
2° El milagro en las Bodas de Caná.
3° El anuncio del Reino de Dios.
4° La Transfiguración de Jesús.
5° La institución del Sacerdocio y la Eucaristía.


Misterios Dolorosos
(se rezan los martes y viernes)

1°.- La Oración de Jesús en el Huerto.
2°.- Los azotes que padeció Jesús atado a la columna.
3°.- La Corona de Espinas.
4°.- Jesús con la Cruz a cuestas.
5°.- La Crucifixión y muerte del Hijo de Dios.


Misterios Gloriosos
(se rezan los miércoles y domingos)

1°.- La Resurrección del Hijo de Dios.
2°.- La Ascensión del Señor a los cielos.
3°.- La Venida del Espíritu Santo.
4°.- La Asunción de Nuestra Señora a los cielos.
5°.- La Coronación de Nuestra Señora por Reina de cielos y tierra
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rosario misionero














Ser católico es ser miembro de la iglesia universal. Como católicos no podemos olvidar la solidaridad con todo el cuerpo. Es por eso que oramos por las misiones y una forma de hacerlo es con el rosario misionero. Pedimos por toda la Iglesia, por los misioneros y por que se extienda el Reino de Dios sobre la tierra y en todos los corazones.

El Rosario Misionero lo representamos con 5 colores distribuidos así:

Primer misterio: color verde.
En esta decena rezamos por la iglesia de África, para que una vez evangelizada, se convierta en evangelizadora.

Segundo misterio color rojo.
En esta decena rezamos, por la iglesia en América; el continente de la esperanza; para que seamos como María; Misioneros de Cristo y salgamos a evangelizar a otros continentes.

Tercer misterio color blanco
En esta decena rezamos por la iglesia en Europa; para que se realice la unidad en un solo Señor; una sola fe y un solo bautismo.

Cuarto misterio color azul.
En esta decena, rezamos por Oceanía; para que los habitantes de las islas; ingresen a la iglesia y adquieran el espíritu misionero.

Quinto misterio color amarillo
En esta última decena rezamos por todos los que viven en Asia.; para que todo el continente; donde vive más de la mitad de la humanidad; reciba la santa fe católica.

MODO DE REZAR EL ROSARIO MISIONERO

Rezamos como todo rosario >>>
En cada misterio rezamos un Padre Nuestro, diez Ave Marías, un Gloria.

Añadimos la siguiente jaculatoria a cada misterio: ¡Santa María Reina de las Misiones; ruega al Señor Jesús por nosotros!

Las tres ultimas Ave Marías:

1.- Dios te salve María, hija de Dios Padre; en Tus Manos ponemos nuestra Fe para que la ilumines; llena eres de gracia.

2.- Dios te salve María, Madre de Dios Hijo; en Tus Manos ponemos nuestra Esperanza para que la alientes; llena eres de gracia.

3.- Dios te salve María, esposa de Dios Espíritu Santo; en Tus Manos, ponemos nuestra Caridad, para que la inflames; llena eres de gracia Dios te salve María; templo y Sagrario de la Santísima Trinidad; Virgen concebida sin pecado original. Dios te salve reina y Madre de Misericordia.

la virgen del rosario


Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció en 1208 a Santo Domingo de Guzmán en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, le enseñó a rezarlo y le dijo que lo predicara entre los hombres; además, le ofreció diferentes promesas referentes al rosario. El santo se lo enseñó a los soldados liderados por su amigo Simón IV de Montfort antes de la Batalla de Muret, cuya victoria se atribuyó a la Virgen. Por ello, Montfort erigió la primera capilla dedicada a la imagen.[1]

En el siglo XV su devoción había decaído, por lo que nuevamente la imagen se apareció al beato Alano de la Rupe, le pidió que la reviviera, que recogiera en un libro todos los milagros llevados a cabo por el rosario y le recordó las promesas que siglos atrás dio a Santo Domingo.[2]

En el siglo XVI, San Pío V instauró su fecha el 7 de octubre, aniversario de la victoria en la Batalla de Lepanto (atribuida a la imagen), denominándola Nuestra Señora de las Victorias; además, agregó a la letanía de la Virgen el título de Auxilio de los Cristianos. Su sucesor, Gregorio XIII, cambió el nombre de su festividad al de Nuestra Señora del Rosario.[2] A causa de la victoria en la batalla de Temesvár en 1716, atribuida por Clemente XI a la imagen, el papa ordenó que su fiesta se celebrase por la Iglesia universal. León XIII, cuya devoción por esta advocación hizo que fuera apodado el Papa del Rosario, escribió unas encíclicas referentes al rosario, consagró el mes de octubre al rosario e incluyó el título de Reina de Santísimo Rosario en la letanía de la Virgen.[2]

Como anécdotas, tanto la Virgen de Lourdes en su aparición de 1858 como la de Fátima en 1917 pidieron a sus aparecidos que rezasen el rosario. Gran parte de los papas del siglo XX fueron muy devotos de esta advocación, y Juan Pablo II manifestó en 1978 que el rosario era su oración preferida.[